Nuestra Historia

El origen del Colegio Integrado de Talca se remonta al año 1970, cuando un grupo de educadores cristianos talquinos motivados por el Concilio Vaticano II, el documento de Puebla y el Sínodo Diocesano de 1968, asume el desafío de generar un nuevo estilo de educación en Talca.

Con la anuencia Diocesana, aportes económicos externos (Holandeses) y la aprobación de sus respectivas comunidades educativas, tres colegios se fusionaron en torno a un nuevo Proyecto Educacional. Ellos fueron el INSTITUTO SANTA CRUZ (de la congregación religiosa de la Sta. Cruz, que atendía a alumnas de nivel socio-económico alto), el LICEO SAN PÍO X (perteneciente a la congregación de los Hnos. Holandeses de la Inmaculada Concepción, que atendía varones de escasos recursos) y el SEMINARIO SAN PELAYO (Liceo diocesano que atendía varones de la clase media).

Su primera idea fuerza fue la Integración: poner en común los locales escolares, los recursos didácticos y los profesores. Integrar en el nuevo colegio a alumnos de ambos sexos (el CIT. fue el primer Liceo Coeducacional de Talca) y de diversos niveles socioeconómicos. Su nombre fue entonces Colegio Integrado San Pío X de Talca.

La propuesta educativa planteaba una pedagogía que respetara la persona, basada en la concepción de la Educación Liberadora, que diera participación a los estudiantes y demás estamentos del CIT. en la gestión educacional, en la idea de generar una COMUNIDAD EDUCATIVA; y que manteniendo el rigor académico (se aplicaban los planes, programas y sistemas de calificaciones vigentes a la época), acentuándose la formación en los valores evangélicos. La propuesta se sintetizaba en “educar hombres y mujeres capaces de desarrollar en sus vidas los valores humanos y cristianos, en situaciones históricas cambiantes”.

Además desde sus inicios el colegio planteó algunos ideales valóricos aún vigentes tales como:

Justicia Social en Educación.

El CIT. Comenzó su labor educativa, preocupado por los más necesitados, acorde con nuestra Iglesia Diocesana en su opción por los pobres, entregando educación sin prejuicios, con igualdad y con un auténtico afán ético, no solo promoviendo la justicia social, sino, que vivenciando al interior de nuestra comunidad educativa. Actualmente somos un colegio subvencionado y con la modalidad de financiamiento compartido y adscrito a la Jornada Escolar Completa, que pretende seguir cultivando este valor.

Educación integral y pedagogía para el aprendizaje.

También, el Colegio dio capital importancia al aprendizaje por sobre la enseñanza, promoviendo el protagonismo de quien aprende al fomentar el “aprender a aprender” y el aprender haciendo en forma activa y colaborativa. Además trabajando desde hace años, los objetivos transversales de la Reforma educacional de 1996, denominándolos objetivos formativos valóricos.

Educación para la vida.

Igualmente, desde su fundación, el Colegio nuestro acuñó con fuerza este ideal con la premisa “Educar en la vida y para la vida”, cual fue la Visión que estuvo presente por varios años y que actualmente forma parte de una Visión más completa e integradora del colegio

Estos tres grandes ideales que aún se comparten en plenitud, nos revitalizan para que con mayor entusiasmo aún aceptemos los nuevos desafíos que nos plantea este 3er milenio, por lo que se hace necesario entonces, proyectar nuestra institución como una alternativa educacional válida que logre fortalecer el ser, la amistad, la sencillez, la justicia y el amor y así reencantarnos con todos los valores, dando paso a un nuevo tipo de chileno.