P.E.I.

NUESTRA MISIÓN:

Nuestra misión  es entregar  una  educación de excelencia y calidad fundamentada en una formación  católica con un  compromiso activo, sustentada en los valores del evangelio, en la que  prime la solidaridad, el compromiso social, el respeto hacia sí mismo y al  medio ambiente e integre  alumnos provenientes de diversos medios sociales  dispuestos a respetar y aceptar el PEI  del  Colegio. Pretendemos plasmar  un sello  en cada alumno donde resalte su creatividad, capacidad de innovación, espíritu crítico, emprendimiento, liderazgo y  adaptabilidad al cambio que el mundo globalizado  les exige.

NUESTRA VISIÓN

Aspiramos a ser una comunidad educativa católica con una identidad propia, abierta a la innovación, integradora y aceptante de una diversidad cultural y social, que mira  hacia un futuro  “educando personas en la vida y para la vida”. Buscamos que nuestros egresados posean  personalidades íntegras, equilibradas, sean  personas  dialogantes, sustentadas en la fe cristiana, capaces de desarrollar su pleno potencial  en el curso de sus vida, teniendo capacidad de reinventarse, de adaptarse  ante situaciones cambiantes y ejerciendo un liderazgo positivo en los ambientes de estudio o profesión en que se desenvuelvan. 

NUESTROS VALORES

 

EL MODELO EDUCATIVO Y LA PROPUESTA PEDAGÓGICA DEL CIT

Centralidad en el Estudiante:

Nuestros Estudiantes:

  • poseen un conjunto de conocimientos previos, de diversa índole, que constituyen un insumo para la organización de su aprendizaje;
  • detentan un saber que responde a la interacción con el contexto en que el estudiante se encuentra integrado;
  • interactúan con situaciones problemáticas, a partir de un pensamiento formal que le permite desarrollar estructuras cognitivas más complejas.
  • desarrollan actividades de manera colaborativa, favoreciendo la descentralización cognitiva, pero también el desarrollo de una mirada distribuida del conocimiento, reconociendo el valor del “otro” en la producción o resolución de una tarea; y,
  • evalúan los resultados de lo aprendido en acciones reales y desarrollan de mejor manera procesos y estrategias de mejora en los aprendizajes.

Centralidad en el Estudiante: DOCENCIA METACOGNITIVA

El énfasis “no está en los estudiantes, ni tampoco en los profesores, sino en la relación pedagógica entre ambos”, la que está sustentada en un marco de acción que promueve la mediación, lo que hace necesaria una docencia metacognitiva  (Tobón: 2010) que promueva la práctica pedagógica sustentada en la comprensión y regulación del proceso de enseñanza-aprendizaje, para el desarrollo de competencias para la vida.

Centralidad en el Estudiante: CONDICIONES

  1. Insistir en aprender, desde una óptica de la integralidad educativa, es decir “un aprendizaje no sólo interesado en el dominio cognitivo, sino que  exprese en conjunto con otros,  el desarrollo competente de sus valores humanos”.
  2. Considerar los aprendizajes previos en función de decodificar las claves culturales y diagnosticar competencias básicas tales como el manejo de técnicas instrumentales, manejo de estrategias cognitivas y de trabajo.
  3. Propiciar oportunidades de participar activamente en situaciones con sentido, promoviendo la autoevaluación, dando a conocer el para qué de las actividades y constante retroalimentación entre otras.

Centralidad en el Estudiante: NOCIÓN DE APRENDIZAJE

Se asume que el Aprendizaje es un proceso que deviene de una construcción personal y con sentido, que se verifica en el alumno a partir de la consideración de tres condiciones básicas: (Román: 2005)

  1. Partir de la experiencia que el alumno tiene.
  2. Partir de los conceptos y esquemas previos que el alumno posee y;
  3. Presentar los nuevos conceptos, teorías y principios, a aprender por el alumno, de una manera relacionada, para que le resulten potencialmente significativos.

Centralidad en el Estudiante: NOCIÓN DE ENSEÑANZA

APRENDIZAJES TRANSVERSALES (transversalidad Institucional)

INCLUSIÓN EDUCATIVA: Los estudiantes deben ser atendidos en su calidad de diversos, bajo el norte de las exigencias educativas de inserción efectiva a la vida social y laboral.

EDUCACIÓN COMO ACCIÓN EVANGELIZADORA:

“El hombre no puede encontrar su propia plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás” (Gaudium et Spes 24).

Nuestro propósito como Comunidad inspirada en los valores de la Doctrina Social de la Iglesia, esto es, la verdad, la libertad, la justicia y el amor, promueven una praxis católica que emerge  del Evangelio. Ello representa una mirada reflexiva del Reino para su hacer. “La Iglesia se pone concretamente al servicio del Reino de Dios, ante todo anunciando y comunicando el Evangelio de la salvación y constituyendo nuevas comunidades cristianas” (Cf. Compendio de Doctrina Social de la Iglesia CDSI 50). Este constituir señala un modo dialogal entre la fe y la razón, que acuñadas en nuestra máxima “Educar personas en la vida y para la vida” cobra su sentido en el hacer cristiano por el otro en los tiempos de hoy, por tanto, el prójimo será la manifestación de una persona que ayuda y colabora con el Reino desde su pensar y actuar: nuestro telos.

EL MODELO PEDAGÓGICO DEL CIT

Conjunto de principios y orientaciones relacionales, metodológicas y evaluativas para una práctica pedagógica intencionada, interactiva y reflexiva.

OPERATIVIZACIÓN DEL MODELO: 

  • Se adhiere a una postura en donde se reconoce el valor social de la educación.
  • Se adscribe a un Modelo Educativo que se expresa en 4 ejes o procesos esenciales.
  • Se declara un Modelo Pedagógico con centralidad en el alumno.
  • Se utilizan distintos métodos y estrategias de enseñanza que en aula que se expresan como formas de interacción entre el profesor y sus alumnos.
  • Se propende a un cambio progresivo desde la didáctica de la enseñanza a la didáctica del aprendizaje.
  • El aprender como objetivo básico de la enseñanza significa pensar los contenidos desde la perspectiva del estudiante y mejorar los conocimientos del profesor sobre cómo aprenden sus alumnos. Esto implica la necesidad de modalidades de aprendizaje un tanto más individualizado, colaborativo y autónomo y una concepción del profesor como guía y facilitador.
  • Concebimos el enseñar como guiar el aprendizaje, ajustarlo a la demanda que propone el alumno y ajustar la ayuda necesaria para facilitar su desarrollo autónomo.
  • El aprendizaje, en sentido estricto, es una actividad de quien aprende y sólo de él, pero en un contexto didáctico es efecto de un proceso vinculado a la enseñanza y por tanto al profesor que la desempeña y al método. De aquí la idea de orientar el proceso de aprendizaje hacia la autonomía del alumno, es decir, aprender a aprender.